Pelar o no pelar

Pelar o no pelar

No somos partidarios de rasurar a un perro de forma indiscriminada porque el pelaje canino es su principal protección frente a las agresiones del medio ambiente ya que les aporta aislamiento termico, es una barrera defensora de la piel cuyo grosor y resistencia a los rayos solares es muy inferior a la nuestra, les proporciona información del entorno y les aporta belleza y armonía.
El manto canino se renueva de forma periódica y constante y su eliminación, especialmente en los mantos considerados de doble capa u originales, puede producir un deterioro en la calidad del pelo y un elemento distorsionador en la necesaria muda y por consiguiente una pérdida de calidad, protección y belleza pudiendo llegar a ser la causa de algunos problemas dermicos o el empeoramiento de patologías previas.

Nosotros pensamos que siempre es preferible usar metodos que colaboren a eliminar los pelos que han concluido su ciclo y mantener un correcto equilibrio natural del manto mediante el deslanado periódico y que antes de realizar cualquier rasurado extremo se debe estudiar cada caso y aportar la solución mas adecuada y beneficiosa para el animal.
 
Solo entendemos que el rasurado se hace necesario en casos en los que el pelaje se encuentra tan anudado que su desenredo podería resultar doloroso para el animal y dañino para su piel.
En estos casos no solo aconsejamos sino que consideramos imprescindible el rasurado como prevención ya que el pelo excesivamente enredado perjudica el bienestar del animal, compromete su salud y afecta a nuestra propia higiene doméstica.

En definitiva, rasurar a un perro solo es conveniente cuando su manto se muestra irrecuperable y existen otras formas mas adecuadas de mantener el manto de nuestros perros en perfectas condiciones sin tener que recurrir a la eliminación total del pelo, cepillarlos, deslanarlos y bañarlos con cierta frecuencia es la mejor manera de mantenerlos en las mejores condiciones.